martes, 21 de agosto de 2007
CAROLINA Y JOSE
Carolina llevaba aparato corrector. Ahora ya no tiene nada que corregir. José llegó a su vida para corregirle el final de un recorrido molesto. Ahora ambos se corrigen. Ella aprendió francés demasiado rápido, oh lá lá. El heredó el español reposado y hermoso del exilio. Ella maquina, él huele a café. Ahora andan buscando un sitio en el mundo. Pero sé que a esa dirección siempre podré ir a tocar a la puerta. Carolina y Jose, no sé si hay que corregir algún acento...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario