viernes, 23 de mayo de 2008

Dulce Chacón, dulce


Como me quedaron tantas cosas por decirle, y como cada vez que se me viene a la cabeza me invade una mala suerte de tristeza, un rastro agónico de melancolía, estas primeras líneas para recordarme a mi mismo que hay gente que no merece morir, o que hay vivos que nunca debieron estar muertos. Conocerte -y te lo escribo a ti, porque donde quiera que estés, sé que lees-fue uno de esos grandes regalos, de esos pocos emotivos y enormes que nos da la vida de los vivos. Me llenaste de vida en una isla tropical y me diste consejos, de los sabios y tiernos. Pude presumir de esa hermosa experiencia que debe ser leer libros, apreciar los textos, aplaudir a la autora, y luego, más tarde, poder conocerla y reconocerla. Algún amor que no mate o Blanca vuela mañana. El segundo me abrió a ti. Por curiosidad subí al salón de columnas del círculo de Bellas Artes de Madrid y en esa sala atestada de público maduro y de clase, pude descubrirte al fondo, entarimada, bella, con la melena atajando ternura y hermosura por tus dos laterales. prisionera de una sonrisa honesta y tímida: te blindaban, te hacían eterna, ya auguraban que aquella mujer madura capaz de llenar la sala con dos únicas novelas, se convertiría en fiel perseguidora de éxitos literarios. Yo nunca había oído siquiera hablar de ti, pero al leer len la solapa de aquel Blanca..., me hiciste sonreir con el primer Algún amor que no mate. Empecé a leerte. Sí, lo sé, antes de narradora, poetiza. Dulce, te quiero, así de viva.

lunes, 19 de mayo de 2008

Telma no sentó jurisprudencia


El otro día oí: "tenía esperanzas de que el reclamo de Telma sentará jurisprudencia". Lo oí de una periodista que no es sopechosa de nada, salvo de defender la honorabilidad de la profesión, y liberarla del escarnio público. Creo que es de las pocas versiones a favor de la petición de la hermana de la heredera, y entonces me dije, menos mal que no soy el único con dicho parecer. Los alarmistas apóstoles de la libertad de expresión en el periodismo de caracter rosa, está claro de lo que se regocijan; lo que profesan, y lo que pretenden a la hora de encaramarse en el púlpito de la libertad del decir y del hacer. Los otros, los que proponemos la limitación de acción, el respeto escrupuloso a la ligislación vigente, el dominio del sentido común, y sobre todo, el que se deje en manos de profesionales licenciados el quehacer periodístico, consideramos que tras esta demanda debe haber una encarecida reflexión acerca de lo que es información necesaria, información marginal, información de interés público, datos u observaciones innecesarios, y datos o informaciones de caracter privado y de nulo interés general o público. La misma periodista antes mentada añadió, y me hizo recordar, que ya un juez sentó jurisprudencia al condenar el comportamiento de un gráfico que trepó y captó una imagen de la Obregón (que también tiene intimidad, luego añado al respecto) desnuda en su casa, sí, dentro de su casa. Gracias a aquel fallo, dijo, ahora no se suben tanto a los árboles y les da rubor tomar imágenes de quien se esconde tras las cortinas (habrá mayor intimidad, claro que ahora me viene a la cabeza la cara de la Mosquera aplastada contra el cristal cuando estaba ingresada, interna, encerrada, dentro de una clínica. añado al respecto de la Obregón: es sabido que muchos camaradas del cuore se apoyan en el postulado básico y ramplón de "ella que lo ha vendido todo, ahora que no venga a reclamar"; "él que ha vendido su vida y su boda al Hola, ahora no tiene derecho a la intimidad". Maldita infamia: no es menester recordar que todos somos iguales ante la Constitución. Hay que releer amenudo el título primero de la carta magna y saber que el ejercicio de de la libertad de expresión acaba en donde empiezan todos los demás. Puedo contar hasta lo que pueda dañar la imagen de un menor; hasta que afecte a la intimidad de una persona; hasta que pueda atentar contra el honor de alguien. Alguien puede interesar en el espacio público, en la calle, inmerso en un acontecimiento noticiable, nunca en el ejercicio de su actividad personal y privada. A todos en algún momento nos han asaltado las dudas, y esas dudas llegan porque nos hemos acostumbrado a ejercer esta tarea sobrepasando, y de manera impune, pero habrá que recuperar las maneras y recordar los límites...

viernes, 16 de mayo de 2008

Siempre Julia


La historia vista desde la mirada de Julia merece mucho interés para la los oídos de los que la seguimos, y seguro encierra episodios plenos de emoción. La mirada de esta periodista vigilante y atenta a todo lo ocurrido, merece estar en los capítulos más relevantes de la historia del periodismo nacional. Dice Julia que la podemos ver defendiendo los valores básicos del feminismo, criticando las extremas ideas conservadoras, peor además presume de "poner huevos en todas las cestas" para hacer visible siempre en sus programas y espectaculares tertulias todas las visiones y perspectivas posibles de la realidad que nos toca contar. Ella sabe interpretarla a su modo. Es rápida, hábil y peleona. El otro dia dijo que lo de Telma Ortiz merece ser considerado y que ella esperaba que sentase jurisprudencia."Todos merecemos un espacio de intimidad y nadie puede quebrarlo, pero, claro, se hace dificil en este país de cotillas"."A mi me llamaron hija de puta por no querar posar fuera de la clínica con mi hija en brazos. Yo le enseño a mi hija a mi familia y a mis amigos". No es tan difícil poner los límites. Julia puede ser fotografiada en una conferencia o en su lugar de trabajo o en una presentación de un libro, pero nunca en el super con la cesta en una mano y Candela en la otra. Es una gran defensora, una vez más, del periodismo limpio, real, respetuoso, que saca los colores a los de la esfera pública pero cuando cometen tropelías con el caudal, no evalua su comportamiento en una fiesta privada en casa de unos amigotes. Todavía recuerdo las tertulias que se montaban para intentar adivinar la identidad del padre de su hija. Y lo pudo capear.

lunes, 12 de mayo de 2008

mujer periodista, perseguida, y valiente


Lydia es de esas mujeres que se conocen en los renglones. Sobran apenas tres líneas de su libro, Los demonios del Edén ,o algunos menos en la descripción de sus hazañas para descubrir que Cacho se ha sabido perder en los caminos bravos, agudos y nobles de la profesión. A esta mujer en mitad de una noche oscura, agresiva, y mexicana, una joven le contó la historia de su vida y la de su hermana pequeña. La historia no era otra que la de unas niñas cazadas por un delincuente que les mordió la vida y la infancia al enseñarles los demonios del sexo convertido en abuso, dominio y violación. Entonces descubrió que habia decenas de niñas de apenas cinco años que estaban siendo abusadas sexualmente por viejos adultos y adinerados. La joven le pidió ayuda para salvar su vida por haberse atrevido a denunciar, y Lydia supo en ese preciso instante que la ayuda la precisaba ella y de urgencia para devolverles a las niñas algún trozo minúsculo de la dignidad robada.. A los periodistas nos gusta dar de frente con hombres y mujeres valientes, capaces de contarnos los hechos ocurridos para nosotros poder armarnos de verdad y ser capaces de batallar para que se conozca la gravedad de lo sucedido y facilitar la búsqueda de los culpables y la justicia para las víctimas. Esta mujer fue torturada por contar lo que pasaba, e incluso ingresó en prisión por ello. Ya está bien de poner freno y castigar a los responsables de que se conozcan las tropelías que cometen algunos sujetos impunes. Da orgullo saber que hay Lydias capaces de salvar el alma de una profesión compormetida cn los más débiles y con la narración de las verdades perdidas por los rincones del mundo.

miércoles, 23 de enero de 2008

Sí, el de Brokeback Mountain


La casualidad ha hecho que siga hablándoles de cosas tan poco favorecedoras como la muerte. Una vez una amiga, hoy muerta, me dijo aquello de que "la muerte a nadie le sienta bien". Un jefe vetusto, tanto como inteligente, me enseñó una frase grave y certera: "se está muriendo gente que antes no se moría". Ahora le tocó a esta joven promesa del cine del buen gusto, Heath Ledger, que proviene de ese país prometedor, Australia, en donde velan a las nuevas promesas antes de que reciban los beneficios del bienestar. Con 28 años apenas te da tiempo de saborear la vida. Claro que este apuesto joven quiso, quizás, saborear el lado más amargo para espantar así los sinsabores de dios sabe qué. No voy a hablarles de los motivos que han saltado a los breves de las agencias, ni de las lágrimas que, dicen, se han soltado en Hollywood. Voy a decirles que al menos este joven sembró su árbol, con nombre propio, me dijo verdades en el cine e hizo que volvieran a relamirse los amantes de los clásicos al contemplarle seductor y grosero dentro de la pantalla. Por cierto, lo encontraron muerto porque su masajista fue a visitarle. Ni siquiera los masajistas....lo dejo así. Agrego un trailer para los nostálgicos

martes, 22 de enero de 2008

Resucitó en su propio velatorio


Dicen los que allí estaban, que el octogenario chileno, en mitad de su propio velatorio, golpeó la tapa del ataud y pidió agua. Qué les voy a decir de esta noticia que acabo de leer en la prensa. De repente me acordé de García Márquez, y no voy a contarles por qué; incluso el recuerdo me llevó a alguna de las maravillosas y marineras casas de Neruda o a cualquiera de los murales enormes de Mistral. Incluso diré más, Nancy Guzman, trabajadora y periodista relató en un libro-entrevista las Confesiones de un torturador de la dictadura más horrenda de la América de hoy-bueno, rectifico, horrendas debieron de ser todas-. La literatura y la realidad, en esas cosas pensé cuando leí este titular: Un octogenario chileno se despierta en medio de su porpio velatorio. Dice más el diario: uno de sus sobrinos tuvo que abrir el féretro con un destornillador. Añade: el anciano dice no recordar nada. Mejor que sea así, auqnue cuando se lo recuerden los periodistas caerá en la cuenta de que los suyos quisieorn enterrarlo. Claro, que les digo, que mirando cómo salió en la foto, hemos de certificar que es la imagen misma de la muerte. ¿O no?. En este caso, Feliberto, a sus 81 años, ¡viva en paz¡

El sexo nos hace hombres o mujeres...



...O las dos cosas. Y ambas están en este filme. Quien busque dar de frente con una obra maestra, quien pretenda salir en éxtasis, quien busque despejar sus dudas sexuales, quien busque equivocarse o aburrirse, que se quede. Que no vaya. Las dos cosas, el hombre y la mujer se asoman a esta cinta argentina con extrema sencillez. Asoman los humanos que se hacen género o sexo. Los humanos con barba y con pezones, los humanos que se cansan y sudan sobre el cuerpo del otro. Es una película para asomarse al otro, sin cuestión de sexo, como instinto primario. Pero para decirles algo racional o un motivo firme para que vayan a buscarlo al cine: en XXY se hace un trazado excepcional del hombre en su conjunto y en su dominio: el hombre con sus miedos, el hombre borrando los matices para alojarse definitivamente en lo esteriotipado; el hombre empecinado; el hombre amable e inquieto, el mentiroso, el certero. Vayan a buscar a Darin de nuevo en su terreno: el del mejor cine, el cine del que mira al espectador a los ojos y le dice cosas en los silencios; vayan y quédense alucinados por la mirada y los ojos de una joven íntérprete; Inés Efrón. Casi que no hay ternura fácil y casi que debería de haberla. Pero sí hay que decir que hay textos tiernos y emocionantes, planos perfectos, una banda sonora cruda, sencilla, original y plena. Escaso paisaje, porque el paisaje está en los personajes. Harto especiales. Vayan a buscarlo en XXY. Las dos cosas de Lucia Puenzo

domingo, 20 de enero de 2008

No se den prisa en pasar


O dénsela. Porque no hay tiempo. O es que últimamente el tiempo me obsesiona tanto, que me apresuro a decir que nos resta poco, y el poco que nos queda debemos aprovecharlo. Dense prisa, la misma prisa que nos exige el sonido de un móvil: coge la llamada¡¡, lee las llamadas perdidas para responder¡¡, responde al sms¡¡. Ya no ha tiempo para mirar el reloj y decirte a ti mismo que este sujeto se vuelve a retrasar, y que no puedes irte del lugar de la cita porque lo pierdes. Ya nadie se pierde. Todos estamos interconectados. Hay una red que nos une. Que nos ata, y que nos prescribe una tardía receta de custodia. Estamos vigilados. Si no respondes es porque no te interesa. ¿Se han dado cuenta de que han desaparecido las excusas?. Ya no hay excusas para no conocer, para no saber del otro en el confin. El msn abre el sendero inmediato para el contacto fácil, veloz e íntimo. Ya la intimidad no está en el cuerpo a cuerpo. Ya no hay prisas para pasar adentro. Ya no puedes decir que te echa para atrás su aliento o su sonrisa fácil. Ahora los desagregamos por sus excesivas faltas de €ortografía. Ya no queda tiempo